Nazca inicia una nueva etapa como gestora de 'private equity' multifondo

Fecha: 
27 de noviembre de 2018

La entidad reforzará la plantilla con hasta diez incorporaciones. Lanza un vehículo de 150 millones para invertir en empresas más pequeñas. Alcanzada la mayoría de edad, Nazca se reinventa como gestora de private equity. La entidad que dirigen Carlos Carbó y Álvaro Mariátegui abandona el foco único -habitual en los operadores españoles de capital riesgo- y, a partir de ahora, contará con una doble vertiente de actividad a través de dos fondos coetáneos que apuntarán a diferentes partes del mercado en busca de oportunidades, constata el propio Carbó.

La gestora está levantando un nuevo vehículo, que se convertirá en el quinto de la casa, con el que prevé captar hasta 150 millones de euros. Este convivirá con el cuarto fondo de 275 millones, que lanzó en 2016 y del que hoy solo ha gastado el 25% de los recursos atraídos en tres operaciones de compra: McBath (productos de baño de resina), Phibo (soluciones de implantología) y Herbex (hierbas aromáticas frescas), explica el consejero delegado de la firma. Los planes para el nuevo fondo pasan por construir una cartera de alrededor de diez participadas que requieran inversiones de siete a 15 millones de euros, esto es empresas más pequeñas que las que ocupan el radar del vehículo precedente.

Esta parcela de mercado es a la que se dirigieron los primeros fondos de la entidad (Nazca I, de 100 millones, y Nazca II, de 150 millones) pero la gestora abandonó este segmento a la par que ganó fuerza recaudadora y constituyó fondos con mayor potencial para realizar operaciones más grandes, como Nazca IV, que pretende materializar transacciones de 16 a 40 millones.En Nazca han advertido que desatender este nicho podría convertirse en un error, dado que en España abundan las compañías que se sitúan en él y hay menos competencia de otros fondos -sobre todo, de los internacionales-, dos factores coincidentes que elevan las posibilidades de encontrar transacciones interesantes. Así, el pasado septiembre, los directivos de la entidad optaron por intensificar esfuerzos operativos y duplicar su presencia en la industria.

El fondo bautizado como Nazca V ya ha despertado el interés de diversos partícipes, el 80% de los cuales tenían un vínculo anterior con la gestora, explica Carbó. Nazca confía en realizar un primer cierre de este nuevo vehículo el próximo enero y en poder inaugurar las adquisiciones en el primer trimestre de 2019, dado que ya se encuentran inmersos en el análisis de varias operaciones. La gestión de dos fondos ha implicado una honda reorganización de la entidad de private equity, de la que ya se han puesto las bases.

A partir de ahora, Nazca contará con dos equipos independientes y específicos para cada uno de sus vehículos de inversión. Celia Pérez-Beato se ha convertido en el responsable del fondo V y Carlos Pérez de Jáuregui pasará a capitanear el fondo IV.Dentro de este proceso, la gestora de capital riesgo ha designado dos nuevos socios: Juan López de Novales y Daniel Pascual -con larga trayectoria dentro de la casa-, que se unen así en el vértice de la organización a Carbó y Mariátegui -fundadores y consejeros delegados- y Pérez de Jáuregui, Pérez-Beato e Ignacio Portela -socios-.

Además, Nazca ha abierto un proceso de contratación de diversos perfiles. En total, aspira a elevar la plantilla en 10 profesionales, hasta los 27 empleados. Algunas de estas incorporaciones ya se han cerrado y las que quedan pendientes se resolverán antes de febrero.Este refuerzo operativo responde a la vocación de permanencia de la estrategia multifondo de la gestora. Así, Carbó señala que la existencia actual de dos fondos no es un hecho coyuntural sino que «el proyecto es más sólido».